La ilegalidad de las drogas
Este tema se fusiona con la permisividad, la marginación con la continuación del ciclo capitalista. A pesar de continuar siendo ilegales, se manifiestan como un instrumento de control social destinado principalmente (y no solo) a las capas menos favorecidas por el sistema, así pues, como arma del capital que en ocasiones sirve para criminalizar y en otras para adormecer. Por tanto, exigir al Estado su legalización es un absurdo desde el momento en que una buena parte de las drogas se definen entre otras características como ilegales, formando parte de su esencia, siendo la ilegalidad causante en gran parte de su efectividad. Su función pacificadora se revela bajo estas condiciones debido a que el Estado, por encima del sistema jurídico, puede jugar corruptamente con las leyes aplicándolas cuando y a quien le conviene. Equiparar en todas las ocasiones la cultura de la ilegalidad con la contracultura de la rebeldía es un error, de la misma forma que lo es el hacerlo respecto a la legalidad.
Autor: Jennifer Sulbaran
Fuente:Wikipedia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario